preguntas cargadas

Preguntas cargadas

¿Sabías que a veces te sirves de preguntas para atacar verbalmente? Esas son las preguntas cargadas.

Como a veces es difícil decir lo que piensamos o sentimos, usamos este tipo de preguntas, las preguntas cargadas, para expresar lo siguiente.

1: Manipulación

Si estás sentad@ en un sofá, para evitar levantarte y que, por ejemplo, te pidan una bebida, haces esta pregunta negativa

¿No quieres tomar nada? 

2: Amenaza

Para moldear una respuesta según tu propio interés sesgo, haces esta pregunta capciosa:

¿Verdad que quieres quedarte con mis cuatro gatos este puente y así poder cogerte tú el siguiente?

3: Burla

Cuando quieres defender tu opinión (una evidencia, según tu punto de vista) a veces recurres a la ironía y expresas exactamente lo contrario de lo que preguntas, como con este otro giro retórico:

¿Pensabas que no me daría cuenta?

4: Reprimenda

Otras veces, para regañar a tu interlocutor, te muestras condescendiente. Esta opción, que es igual de agresiva que una reprimenda, se puede expresar con un tercer tipo de formulación retórica:

¿Cuántas veces hay que deciros que las reuniones no se convocan sin orden del día?

Ahora ya conoces los cuatro ataques que esconden tus preguntas cuando no te atreves a hablar de manera directa. La próxima vez, anímate y prueba a expresar sin rodeos lo que piensas y sientes.

Este texto ha sido editado por Isabel González-Gallarza, correctora de estilo y traductora de más de cien novelas publicadas en las más prestigiosas editoriales.

Foto de Canva tuneada por Elena.

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