autoconocimiento

Utiliza estos recursos para conocerte mejor, el autoconocimiento es la base de la inteligencia emocional y una habilidad clave para liderar.

Hablarse de manera objetiva

Háblate de manera objetiva para vivir mejor

Los sesgos negativos y su impacto en cómo vivimos

Nos pasamos el día valorando todo lo que nos rodea. Por ejemplo, si al despertarnos vemos sol y nos decimos  que nos espera un día estupendo, nuestro cerebro se predispone a tener una actitud positiva. De manera similar, si sistemáticamente asociamos la presencia del sol con expectativas positivas, tenderemos a sentirnos más animados simplemente con abrir la persiana y descubrir un día soleado.

Sin embargo, no todos los patrones de pensamiento son positivos. Por ejemplo, si al despertar y ver un cielo nublado reaccionamos pensando que nos espera un día horrible, condicionamos nuestro estado de ánimo no solo para ese día sino para cada vez que el cielo amanezca nublado. Con esta expectativa, se hará difícil cambiar la idea de que será un mal día.

Sesgos comunes que nos impiden vivir bien

Estos son algunos sesgos de nuestro pensamiento y su consecuencia en nuestra visión de la realidad:

Sesgo 1: Observar solo una parte, generalmente lo malo.

«Siempre llueve cuando tengo planes al aire libre.»  

Si el contenido de nuestro pensamiento no es objetivo, tratemos de ampliar la visión con otros factores. 

«Aunque parece que llueve cada vez que tengo planes al aire libre, en realidad, hay muchos días soleados que he disfrutado en el parque o haciendo senderismo.”

Sesgo 2: Magnificar lo negativo y minimizar lo positivo.

“Aunque he llegado en quince minutos al trabajo, he tenido un día negro” (obviando que esta mañana he llegado al trabajo en solo quince minutos). 

Tratemos de abandonar la idea de que todo lo que sale bien es “normal” y expresemos de manera equilibrada lo positivo y lo mejorable. 

«Ha sido genial llegar en tiempo récord a trabajar porque no había tráfico. Lo malo ha sido la notificación de la resolución desfavorable de mi solicitud de viaje a Cuba.»

Sesgo 3: Exagerar.

“Hace un frío insoportable.” 

Cada vez que usamos el término “insoportable”,  es evidente que estamos exagerando. Midamos nuestras palabras, evitemos exagerar en las situaciones que nos alteran, para evitar disparar una emoción acorde a la exageración semántica. 

«Hace frío, pero tengo un abrigo que me  protege adecuadamente.»

Estrategia para contrarrestar los sesgos y vivir mejor

La buena noticia es que, como nos enseña el psicólogo Enrique García Huete, es posible cambiar nuestra realidad autorregulando nuestros pensamientos. Para ello, basta  seguir estos pasos basados en la observación: 

La situación: Hace 35 grados y tengo calor. 

1- Tu pensamiento: Tengo que mudarme a otra ciudad por el calor. 

2- Pregúntate qué hay de cierto en este pensamiento: 

No me gusta el calor de esta ciudad en julio y agosto (pero el resto del año sí).

3- Reformula tu pensamiento de manera más objetiva: En julio y agosto haré lo posible por salir a la calle antes de las once de la mañana. 

La próxima vez que te sorprendas hablándote de manera negativa, date un momento para reflexionar y cuestionar la objetividad de lo que te dices. De esa manera, podrás vivir mejor. El mundo a tu alrededor no habrá cambiado, pero sí lo habrá hecho tu manera de contarte las cosas. 

Este texto ha sido editado por Isabel González-Gallarza, correctora de estilo y traductora de más de cien novelas publicadas en las más prestigiosas editoriales.

Foto de Jamie Brown.

Háblate de manera objetiva para vivir mejor Leer más »

Comunicación intrapersonal,

Hablar mucho no significa conectar

Tendemos a pensar que las personas sociables tienen la capacidad de conectar con los demás, su fuente de energía y disfrute. Y es cierto que los extrovertidos suelen sentirse cómodos expresándose en todo tipo de circunstancias. Pero, en las relaciones personales, hablar mucho y además hacerlo sobre temas banales, genera desconexión. Para que el intercambio fortalezca nuestra relación con los demás:

Hay que saber escuchar

Si no sabemos parar a escuchar, será imposible que se produzca conexión. Ponerse en el lugar del otro es un requisito fundamental porque fomenta: 

1- La comprensión: al prestar  atención a nuestro interlocutor, reflexionar sobre su mensaje y responderle, pasaremos de oír simples palabras a entender las intenciones y emociones que hay detrás de ellas. Así, mediante la comprensión profunda de la otra perspectiva, generaremos confianza.

2-La validación: al intentar comprender los sentimientos ajenos, ya no seremos simples receptores de la información, sino que estaremos fomentando el respeto mutuo.

3- La confianza: legitimar la postura de los demás no significa estar de acuerdo con ella sino reconocer lo que estos expresan. Es una manera de que nuestros interlocutores se sientan valorados

Hay que hablar de cosas relevantes

Si acaparamos sistemáticamente la conversación diciendo poca cosa con muchas palabras, será difícil que los demás quieran escucharnos. Ser reflexivo ayuda a encontrar temas de conversación relevantes, fomentando así relaciones de calidad, y nos lleva a tener:

1- Mayor autoconocimiento: evaluar nuestras acciones, motivaciones y creencias nos hace evaluar nuestro propio comportamiento, permitiéndonos  expresar de manera precisa ideas y sentimientos.

2- Mayor inteligencia emocional: empatizar con los demás, conectando con ellos a nivel emocional y comprendiendo sus sentimientos y sus perspectivas nos ayuda a relacionar las experiencias ajenas con las propias.

3- Mayor objetividad: conocer nuestras respuestas emocionales y cómo influyen en ellas nuestros prejuicios es crucial para tener una comprensión más equilibrada y objetiva de uno mismo y de los demás. 

En comunicación, la receta perfecta para un intercambio de calidad es reducir la cantidad de palabras vacías y asegurar una buena escucha. Si queremos enriquecer nuestra vida personal, tomemos conciencia de nuestra manera de comunicar.

Este texto ha sido editado por Isabel González-Gallarza, correctora de estilo y traductora de más de cien novelas publicadas en las más prestigiosas editoriales.

Foto de Priscilla du Preez.

Hablar mucho no significa conectar Leer más »

Comunicación interpersonal, , , , ,
Introversión y oratoria

Cuatro fortalezas de los introvertidos perfectas para la oratoria

Acabamos de ver que, por la naturaleza de este formato de comunicación,  hablar en público es una habilidad ideal para las personas introvertidas. 

Ahora quiero subrayar que, además, los introvertidos presentan cuatro fortalezas idóneas para convertirse en buenos oradores.

1:  Anticipación

A los introvertidos les gusta invertir tiempo en reflexionar, en saber cómo y por qué pasan las cosas. No es de extrañar que les guste tener  tiempo para pensar antes de hablar.

➡️ La oratoria requiere anticipación y ensayo. Esta exigencia se adapta perfectamente a la necesidad que tiene el introvertido de poder prepararse antes de lanzarse a comunicar.

2: Escucha

La capacidad de escucha de un introvertido es alta. Esto le permite una comprensión profunda de las cosas y de las personas que lo rodean.

➡️ Adaptar un discurso a las necesidades de la audiencia potencia su impacto y asimilación. Anticipar los intereses y las necesidades de la audiencia es una aptitud clave para conectar eficazmente.

3:  Profundidad

Un introvertido dedica mucho  tiempo a profundizar en ideas, así como en las emociones. Un estudio de Harvard demuestra que su córtex prefrontal -la zona del cerebro asociada al pensamiento abstracto- está más desarrollado.

➡️ Dicha introspección a la hora de pensar fomenta intercambios igualmente profundos y significativos. Los discursos no son una excepción. Un orador introvertido tiene una mayor capacidad de desarrollar temas estimulantes en sus presentaciones.

4:  Pasión

Esos temas a cuyo análisis y estudio dedican tanto tiempo se convierten en la pasión de las personas introvertidas, que llegan a ser especialistas en materias relevantes.

➡️ El discurso es el formato perfecto para que el presentador comparta lo que más le importa. El entusiasmo que ponen en sus elocuciones convierte a los oradores introvertidos en auténticos líderes de opinión.

Como ves, ser introvertido es toda una baza para hablar en público. Si te reconoces en este rasgo de personalidad, aprovéchalo para practicar el acto de comunicación que llega a más personas: la oratoria.

Este texto ha sido editado por Isabel González-Gallarza, correctora de estilo y traductora de más de cien novelas publicadas en las más prestigiosas editoriales.

Foto de Aaron Andrew Ang.

Cuatro fortalezas de los introvertidos perfectas para la oratoria Leer más »

Presentaciones en público, , ,

Tres características de la oratoria idóneas para un introvertido

Por sus características, la oratoria, una habilidad valiosa tanto en el ámbito profesional como personal, cuadra del todo con el carácter introvertido. 

Un apunte es necesario. Una persona introvertida es aquella para la que los intercambios con los demás suponen un desgaste que luego necesita compensar estando un tiempo a solas.

1: El formato

Hablar en público ante una audiencia, ya sea de 10 o de 100 personas, no supone un problema para un introvertido.

La energía de una persona introvertida no se ve comprometida en una presentación ante el público porque, en esta, la interacción es moderada.

Como hemos dicho, lo que caracteriza a una persona introvertida es que mantener una conversación con un único interlocutor puede resultarle extenuante.

2: La preparación

La oratoria es un tipo de comunicación unilateral que requiere que el presentador prepare de antemano lo que va a decir.

El introvertido tiene la necesidad de organizar sus ideas antes de comunicarlas. La unilateralidad de la oratoria cuadra perfectamente con su temperamento.

3: La duración

Según los estudios, la duración de un discurso no debería exceder los 18 minutos, el lapso durante el cual somos capaces, como audiencia, de mantener la atención.

La energía de una persona introvertida no se ve mermada durante una exposición social tan breve. Aun extendiéndose más allá de este lapso recomendado, presentar en público tiene una duración limitada asumible para un introvertido.

Como ves, si eres introvertido es posible que la oratoria sea el formato ideal para exponer tus ideas. Con tus elocuciones recibirás una recompensa que quizás ni siquiera habías imaginado. Podrás compartir de manera ordenada lo que sabes y con muchas personas.

Este texto ha sido editado por Isabel González-Gallarza, correctora de estilo y traductora de más de cien novelas publicadas en las más prestigiosas editoriales.

Foto de Eiseke Bolaji.

Tres características de la oratoria idóneas para un introvertido Leer más »

Presentaciones en público,
Abrir chat
1
Hola 👋 ¿En qué puedo ayudarte?